Dr. Julio Villalobos Hidalgo
INTRODUCCIÓN.
No hay duda de que el papel del hospital en el Sistema Sanitario del
futuro variará. El hospital pasará de ser el centro quasi-hegemónico del mismo, a ser
una pieza, muy importante, pero una pieza más de las diversas estructuras que deberían
existir para garantizar la Atención a la Salud de la forma más eficiente posible en
nuestro marco social y económico.
Esta apertura del hospital hacia el exterior supone la cesión de una
serie de actividades hasta ahora realizadas en el hospital, como pieza casi única del
Sistema, a otras estructuras tanto clínicas como de apoyo a las tareas asistenciales.
Al dejar la responsabilidad de estos procesos, no fundamentales para la
existencia del Hospital, libera a los mismos de una serie de tareas y le permite
concentrarse en aquello que es su verdadera esencia. Este proceso debería llevar
aparejado un aumento de la eficiencia en la producción de los Servicios Sanitarios. Esta
eficiencia debería medirse a través de los resultados logrados en:
- Hacer sólo aquello que debería hacerse.
- Lo que se haga, hacerlo excelentemente: Al menor coste social y económico posible.
EL MARCO TEÓRICO.
Desde un enfoque teórico, los hospitales deberíamos
concentrarnos en realizar los procesos clínicos exclusivamente intrahospitalarios y dejar
a otros sectores la producción de otros servicios, que actualmente realizamos la mayor
parte en los hospitales, como son:
- Procesos Clínicos realizables fuera del Hospital
- Procesos de apoyo al diagnóstico: Servicios Centrales
- Procesos de apoyo no clínico: Servicios Generales
Dentro de este enfoque teórico sería externalizable una gran parte de
las consultas externas que realizamos en nuestros hospitales, muchos procesos ambulatorios
e incluso la hospitalización de muchos de los pacientes que actualmente tenemos
ingresados en nuestros hospitales, que podría realizarse en otras estructuras como
hoteles para pacientes o en el propio domicilio del mismo.
Los procesos de apoyo al diagnóstico que se realizan en los Servicios
Centrales, tales como: Laboratorio y Radiología se van a disociar como ocurre ya
actualmente en algunas especialidades como Hematología. Una parte polarizada a la
clínica, que permanecería como intrahospitalaria y otras más mecánicas, que podrían
ser externalizables y/o integrables con facilidad.
Por último, los procesos de apoyo no clínico tales como la
vigilancia, la limpieza, la hostelería, etc. , desde el marco teórico desde el que
estamos hablando, serían externalizables todos ellos, si bien deberíamos retener algunos
como el servicio de Bioingeniería como intrahospitalario, ya que puede tener un aspecto
más estratégico para el hospital.
LA REALIDAD DE NUESTROS HOSPITALES.
Tenemos una red muy heterogénea de hospitales, por lo tanto no
existen soluciones únicas para su organización. Los Servicios de apoyo que han sido
incorporados recientemente a nuestros hospitales, como puede ser la vigilancia,
prácticamente están externalizados en todos los hospitales del país. Existe un grupo
intermedio, como es la hostelería, la limpieza o el mantenimiento, que existe una gran
heterogeneidad en su producción y los Servicios Clínicos de apoyo cuya externalización
es excepcional en nuestro entorno.
En los hospitales de reciente creación, sin cargas previas de
personal, y con fórmulas de manejo de los recursos humanos algo más flexibles, se han
podido externalizar más Servicios, sin que exista, de acuerdo con los datos que
disponemos, el tiempo suficiente para demostrar una mayor eficiencia que los mismos
servicios gestionados desde los propios hospitales.
Si analizamos el porcentaje que representan los Servicios no clínicos
en el presupuesto del Hospital, objetivamos una gran dispersión difícil de explicar a
pesar de la heterogeneidad de estos hospitales. Así, en un estudio diseñado en
hospitales del Insalud hace algunos años sobre una muestra de 58 hospitales, el coste del
laboratorio oscilaba entre 4.5% y 16.5% del presupuesto del hospital y esta oscilación
era independiente del tipo de hospital. Había hospitales con una gran producción en
cantidad y calidad que gastaban menos porcentaje en laboratorio, que otros más pequeños.
Estos resultados serían seguramente extrapolables a Radiología y otros Servicios de
apoyo clínico.
LOS SERVICIOS CENTRALES DEL FUTURO: EXTERNALIZACIÓN / INTEGRACIÓN.
Las estrategias de las empresas privadas para alcanzar la
viabilidad es por una parte crear alianzas estratégicas temporales con otras empresas de
forma que su unión mejore la competitividad de ambas. Dentro de la propia organización
el fomentar organizaciones horizontales donde la capacidad de decisión se acerque a
quienes generan el producto, eliminando aquellos factores que no aumenten el valor
añadido del mismo.
En los Servicios Centrales considerados como Unidad Autónoma de
Gestión, como ya se menciona con anterioridad, debemos distinguir claramente aquellos
procesos más relacionados con la clínica y que son productos claramente
intrahospitalarios de aquellos otros más "industrializables". La evolución
tecnológica permite cada vez una mayor automatización y su uso por personal menos
cualificado, por la tanto más externalizable. Es a este aspecto de los Servicios
Centrales a que nos vamos a referir:
- Los Servicios Centrales se mueven, hacen productos intermedios en relación al paciente
pero realizan productos finales para los Servicios Hospitalarios a los que tiene como
clientes.
- Es posible su externalización.
- Dada la incidencia de la innovación tecnológica en estos servicios, se debe buscar
dimensiones productivas eficientes. Integración.
- Se deben organizar con orientación empresarial, minimizando los costes.
- Se deben acreditar y mantener una política de calidad activa.
- Deben involucrarse en la contención de la demanda a los clientes.
El Sistema Sanitario y en particular los hospitales tendrán que
concebirse como un conjunto de Unidades de Negocio que producen con excelencia sólo
aquellos productos que, demandados por el mercado, somos capaces de vender. Este mercado
en relación a los Servicios Centrales podrá ser tanto interno como externo. Cada
hospital u Organización deberá establecer su propia estrategia sobre cuales son sus
servicios/productos que lo mantienen en el mercado actual y futuro, que será su
"Core business" y cuales otros no puede o no quiere producir, que deberán ser
subcontratados exteriormente. Por otra parte, dada la necesaria evolución a la
Integración de la Atención a la Salud, se tenderá a una centralización y
concentración de los proveedores de Servicios Centrales para atender no sólo al Hospital
sino a los diversos dispositivos de Atención Sanitaria del Área: Atención Especializada
extrahospitalaria, Atención Primaria, cuidados domiciliarios, etc. y este puede ser
gestionado por el propio hospital o no, en función de la eficiencia que pueda alcanzar.
Por fortuna nuestros Hospitales Públicos no están en un marco de
competencia donde la ineficiencia produciría su quiebra, por lo que al tener un mercado
cautivo tenemos cierto margen para la ineficiencia. Esta situación deberemos corregirla
en un futuro no muy lejano, ya que el Usuario contribuyente irá presionando a los
políticos para ir modificando esta situación. En este entorno público las herramientas
organizativas que podemos utilizar ya podrían ser la Centralización y la Contratación
externa de Servicios.
No se puede dogmatizar acerca de la bondad de la Integración y de la
Externalización de los Servicios Centrales, ya que cada caso podría aconsejar una
solución diferente de acuerdo con la facilidad de contratar empresas externas eficientes,
de la flexibilidad de los recursos humanos, etc.
La Centralización/Integración permite una sinergia
organizativa, homologar procedimientos y calidad, y de esta forma asumir el conjunto lo
mejor de cada uno de ellos. Permite una economía de escala al generar una mayor
producción y compartir personas y tecnología. Permite acceder a un mayor mercado.
Tendrá una mayor capacidad financiera relativa y permitirá mayores oportunidades a los
profesionales al poder trabajar en equipos mayores y con más medios: Investigación y
formación.
La Contratación externa de Servicios no directamente
relacionada con la actividad Asistencial: hostelería, limpieza y seguridad, han sido una
práctica habitual incluso en sistemas tan rígidos y funcionariales como el de nuestros
Hospitales públicos. Aunque esta modalidad es extrapolable a otros servicios incluyendo
los asistenciales, llegándose en algunos hospitales donde la empresa propietaria del
centro compra externamente todas las prestaciones, desde la hostelería hasta la gestión,
pasando por los Servicios Asistenciales.
La capacidad de mejora de los Sistemas Organizativos y de
Planificación es mayor en la contratación externa dada su orientación al mercado y su
flexibilidad organizativa. Estas empresas pueden adecuar sus recursos humanos al poder
disponer no sólo de un número adecuado de personas, sino utilizar la polivalencia de la
misma y poder exigir una formación adecuada. Podrán actualizarse tecnológicamente
debido a su flexibilidad financiera. Debería poder establecer ventajas competitivas de la
economía de escala al suministrar sus productos a muchos clientes, como empresa que
compite en un mercado debería orientarse hacia la Eficiencia.
En algunos casos el propio hospital puede tener participación
económica en las empresas que contrata, lo que le permitirá a través de su Consejo de
Administración controlar su estrategia, si bien esta participación podría coartarlo en
el cambio de proveedor.
Los objetivos de la externalización de un Servicio debería centrarse
en la Mejoría de la Gestión, que se debe traducir en una disminución del coste, así
como una transformación de costes fijos en costes variables. El fomento en el hospital de
la cultura de imputación de costes lo que ayudará a racionalizar el consumo. Centrar el
esfuerzo del hospital y sus inversiones en las prioridades asistenciales que debe
constituir el "Core business" de su negocio o bien otros servicios no
asistenciales como podría ser la Bioingeniería/electromedicina pueda tener una
significación estratégica. Como precauciones hacia la contratación externa estaría la
necesidad de controlar la calidad del servicio, afinar sus costes y definir un modelo de
colaboración eficiente entre ambas.
Existen pocos análisis comparados de los resultados derivados de la
producción propia frente a la provisión concertada. Se estima que el coste debería ser
de un 15 a un 25% menor, aunque no siempre esta diferencia se traduciría al cliente. Esta
diferencia se puede deducir del estudio de los factores anteriormente comentados y que
probablemente estaría al alcance del Sistema Público si dispusiera de las herramientas
de gestión necesarias.